University of Kentucky College of Agriculture

Los insectos para la cena

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Los insectos para la cena

Por Lana Unger
La Universidad de Kentucky, La Entomología de Extensión
Traducido por Megan L. Potter

 

En los Estados Unidos, evitamos usar los insectos para la comida. Sin embargo, podemos aprender mucho de nuestros vecinos internacionales. Muchas culturas alrededor del mundo han evolucionadas para usar los insectos como parte sana de su dieta. Es probable que hubiera algo de ensayo y error para estas culturas, porque no todos de los insectos son comestibles. De hecho, unos insectos son venenosos—pero hay también muchos insectos que personas alrededor del mundo los comen sin peligro, y mucho gusto.

 

Algeria
No hace mucho tiempo que los nativos de Argelia recogerían números grandes de las langostas del desierto para usar como comida. Estos insectos fueron un recurso valioso por la población más humilde. Se cocinaban las langostas en agua salada y las dejaban secar al sol. No solo se las recogían para el uso personal, sino también para comerciar en los mercados.

 

Australia
Las indígenas de Australia, conocidas como aborígenes australianos, han comido muchos tipos de insectos a lo largo de su historia. Cientos de los aborígenes australianos se juntaban en las montañas Bogong para festejar en la polilla “Bogong”. Estas polillas aparecerían en multitudes en el suelo de las cuevas y grietas de las piedras en las montañas. Los aborígenes cosechaban a las polillas y las cocinaban en la arena, removiéndolas con las cenizas calientes. Durante este proceso, la comida ardería hasta que no quedaba nada de las alas ni las patas de los insectos. Después, se tamizaba las polillas por una red para remover las cabezas antes de comerlas. Los aborígenes machacaban unas de las polillas en una pasta para hacer masas o pasteles.

 

Otro insecto importante en la dieta aborígena fue la larva de la polilla “Witchetty”. Esta larva vive en las raíces de la acacia, también conocida como el arbusto Witchetty. Se comían las larvas crudas o cocidas en cenizas. Se dice que las larvas cocidas tienen el sabor de almendras. En el desierto australiano, estas larvas fueron una fuente valiosa de comida, especialmente para las mujeres y niños.

 

Unos de los insectos que comían los aborígenes eran muy dulces. Los nativos cavarían en el suelo buscando los nidos de la hormiga mielera. Las hormigas trabajadoras de esta especie recogían la melaza. La melaza es un líquido azucarado y pegajoso que viene del áfido, un insecto muy pequeño que chupa los jugos de las plantas. Las hormigas trabajadoras de la especie mielera darían la maza recogida a otras hormigas que funcionaba como un tipo de “almacenamiento” para el líquido dulce. Estas hormigas de almacenamiento se podía encontrar en los nidos.

 

Otro insecto que los aborígenes australianos comían como gusto dulce fue la abeja “honeybag” (literalmente, “bolsa de miel”). Esta abeja nativa a Australia no pica, y la “bolsa de miel” es la colmena de las abejas. Para encontrar la colmena, los aborígenes atrampaban una abeja que estaba comiendo el néctar de las flores. Los aborígenes pegaban un pétalo o una hoja pequeña a la abeja atrampada, usando un jugo pegajoso de plantas. Después, los aborígenes soltaban a la abeja, y el insecto volaría derecho a la colmena, mostrando la locación escondida de la miel. La hoja o pétalo adjunto a la abeja la desminuiría de la velocidad, para hacerla más fácil para ver y seguir hasta la colmena.

 

Japón

Los japoneses han usado los insectos como comida desde la antigüedad. Es probable que esta costumbre empezara en los Alpes japoneses, donde la gente atrampa y come muchos tipos de insectos acuáticos. Hace miles de años, esta región tenía una población grande de personas, pero una falta de la proteína que viene de comer la carne. Por la abundancia de insectos acuáticos en el área, esta fuente de comida llegó a ser muy importante para la sobrevivencia de la gente.

 

Los japoneses todavía usan insectos en muchas recetas. Si visitarías un restaurante en Tokio, es posible que tuvieras la oportunidad para probar unos de estos platos con base insecto:

 

  • Hachi-no-ko: las larvas hervidas de avispas
  • Zaza-mushi: las larvas de insectos acuáticos
  • Inago: los saltamontes fritos de los arrozales
  • Semi : las cigarras fritas
  • Sangi : las pupas o crisálidas fritas de la polilla de seda

 

La mayoría de estos insectos se los atramparon en sus hábitats naturales, salvo las crisálidas de la polilla de seda. Estas crisálidas son el subproducto de la industria de seda. Se cultivan las polillas de seda en masa por su habilidad de producir la seda. Las larvas, las polillas inmaduras, producen la seda, pero después de convertirse en crisálidas, no pueden producir más la seda, y son usados para la comida.

 

El estado de Kwara, Nigeria, en el Oeste de África

Las personas de esta área festejan en las termitas, los grillos, los saltamontes, las orugas, las larvas de los picudos rojos, y las larvas del escarabajo “abono”. Se recogen las termitas por poner un tazón de agua debajo de una luz. Las termitas son atraídas a la luz y se caen en el agua. Si las personas recogen muchas termitas, las venden en los mercados locales. La gente de todas edades comen las termitas reproductoras con alas, pero las termitas reinas son un manjar reservado por los adultos. Se asan las termitas sobre un fuego o sobre carbones calientes, o son fritas en una olla. Después de cocinarlas, se quitan las alas de las termitas y añaden un poco de sal. Se recogen los grillos de los túneles de tierra que construyen los insectos. Se asan los grillos sobre un fuego o sobre los carbones calientes, como las termitas. Antes de comer los grillos cocidos, la gente se los quita de las tripas. Hay varios tabúes en esta cultura alrededor del comer de los grillos. Los miembros del tribu Yoruba no comen los grillos, porque muchos veneran a Ogun, su dios de hierro. Según la mitología de la región, este dios prohíbe el comer de los animales que no tienen sangre (como los grillos). Otras personas creen que el comer de grillos es simplemente infantil.

 

Se preparan los saltamontes de manera similar a la de los grillos, pero hay más saltamontes de grillos. Personas de todas edades comen los saltamontes, y no hay tabúes asociadas con comer los saltamontes. Unos agricultores comen los saltamontes no cocidos, después de quitar las tripas del insecto.

 

En unas partes de Nigeria, la oruga “Kanni” es el insecto comestible más importante y popular. Se recogen este insecto del árbol de la maneca de shea. Se hierven las orugas y las dejan a secar al sol antes de comerlas. Es común para usar las orugas Kanni como ingrediente en la sopa vegetal de esta región.

 

Un insecto muy grande que se come es la larva del picudo rojo. Esta larva puede medir 10 centímetros y cinco centímetros de ancho. Las larvas maduras son carnosas y tienen mucha grasa. Se recogen estos insectos de los troncos de las palmas. Las larvas son fritas en un sartén, y la gente de la región dice que los insectos cocidos son deliciosos.

 

Las larvas del escarabajo “abono” son más grandes que las del picudo rojo. El escarabajo abono vive en la basura, el estiércol, o en las áreas pantanosas. Antes de lavar y fritar las larvas para comerlas, la gente se remueve el extremo del abdomen del insecto, que contiene las tripas. Unas personas no comen este insecto porque se lo encuentro en lugares tan “sucios”.

 

Bali

Se cazan los adultos de la libélula y el caballito del diablo en Bali. Las libélulas son muy difíciles para atrampar, pero hay muchas técnicas exitosas e interesantes que se puede usar. El jugo pegajoso de planta que se llama látex viene del árbol de Jack, y se puede aplicar este jugo a un extremo de una ramita. Después, esta ramita está atada a otra ramita más sólida. Se pone la ramita al lado de una libélula descansando, y da un golpecito rápido, y el insecto está pegado al látex. Se puede atrampar las libélulas por mano también, pero hay que estar muy quieto y rápido. Si se usa la látex para capturar los insectos, tiene que removerla con aceite de cocina antes de cocinar las libélulas. A veces se pone las libélulas directamente en la rejilla sobre los carbones calientes. Otro método es para hervir los insectos con el jengibre, el ajo, los chalotas, el chile y la leche de coco. Si no son cocinados sobre los carbones, se remueve las alas antes de cocinar los insectos.

 

*** La Universidad de Kentucky no endorsa el comer de los insectos, y le recuerda al público que lo haga todo bajo su propia responsabilidad.***

 

Bug food cartoons courtesy of C. Ware, copyright 1997